Por las Villuercas

Como suponemos que ya son muchos los que decidan quedarse en Guadalupe más de un día después de comprobar que esto da para mucho, hemos decidido ir colocando en el blog diferentes rutas para hacer en coche por la zona partiendo de nuestra población.
La primera que vamos a introducir recorre la zona más al oeste de nuestra comarca y se adentra en el corazón de Las Villuercas.
Puesto que en la descripción del recorrido que aparece junto al plano (que se puede descargar) se detalla la ruta, comentaremos aquí los aspectos más generales de la misma.
Rutas por las Villuercas-2Rutas por las Villuercas-1
La longitud de la ruta es de unos 83 km y, dependiendo de lo que paremos y las cosas que queramos ver durante la misma, podemos tardar desde una mañana o una tarde en hacerla, hasta todo el día (nosotros, por supuesto, recomendamos esta última opción).
La ruta propuesta sale de Guadalupe por la carretera de Trujillo (Ex-102) y como se puede comprobar en el plano adjunto, recorre parte de tres de los valles de la comarca, el del río Ruecas, el del Berzocana y el del Almonte.

Se puede decir que es una ruta para todos los gustos, ya que combina tradición, cultura, historia, arte y naturaleza y aunque la mayor parte del recorrido se realiza en coche, posee también algunos tramos para hacer andando cómodamente y disfrutar de pequeños recorridos a pie.

La ruta pasa por 6 pueblos: Cañamero, Berzocana, Solana de Cabañas, Cabañas del Castillo, Roturas y Navezuelas. En cualquiera de ellos podremos observar rincones que conservan todavía la hermosura de la arquitectura popular de los pueblos de sierra, destacando en este aspecto Cabañas del Castillo y la parte alta de Navezuelas.

En cuanto a historia y arte destaca Berzocana, pueblo en el que se pueden encontrar vestigios del paso del hombre desde muy antiguo: prehistóricos, celtas, romanos, visigodos….. Destaca como exponente del arte en esta población la Iglesia de S. Juan Bautista, declarada Monumento Histórico Artístico en 1.977.

Otro especial encanto de los pueblos por los que pasaremos (aunque esto se puede extender al resto de los pueblo de la comarca) es el estar rodeados de áreas naturales de gran belleza y riqueza ecológica. El singular origen y disposición de las sierras de la zona con respecto al resto de cordilleras de la Península da lugar a una gran variedad de microclimas dentro de las mismas lo que a su vez se refleja una extensa diversidad botánica, geológica y faunística. Esto hace que en menos de 10 minutos podamos pasar de hermosos paisajes de dehesa de montaña a adentrarnos en frondosos y frescos bosques de castaños y robles, para de nuevo pasar otra vez a paisajes conformados por la mano del hombre y encontrarnos dentro de extensas zonas de olivares o cerezos según que zonas.

Si optamos, según el plano, por volver a Guadalupe por el Pico Villuercas,

el más alto de la comarca con 1.600 m. de altitud, habremos elegido disfrutar de las mejores vistas panorámicas de la zona, pudiendo hacernos una idea bastante aproximada de la singular belleza que esconde la zona.

En cuanto a la época recomendada para hacer la ruta, desde luego no vamos a ser tan inocentes de recomendar una estación u otra y seguir contribuyendo a la estacionalidad de nuestro turismo. Pero la principal y verdadera razón de no recomendar ninguna estación es que en cualquier época que la hagamos encontraremos diferentes razones que nos harán disfrutar del recorrido, ¿lo contamos mejor?, pues vamos:

PRIMAVERA: Nos sobrecogerá la floración de la gran variedad de vegetación florística de la zona (retamas blanca y amarilla, jaras, cantuesos, brezos, castaños, espinos, aulagas, etc), así como el intenso verdor y los aromas que se respiran.

VERANO: Podremos darnos un baño en las frescas aguas de las piscinas naturales repartidas por la comarca y disfrutar de noches limpias y estrelladas si decidimos hospedarnos en los alojamientos en plena naturaleza que existen en la zona, lo que nos permitirá conocer también en esta época del año los tradicionales festejos que tienen lugar en la mayoría de los pueblos de la zona.

OTOÑO: Esta estación, sin duda, dejará huella en el viajero, ya que debido a la gran diversidad botánica existente se crea un espectacular y hermoso contraste de colores entre especies de hoja caduca (robles, castaños, chopos, mostajos, quejigos, cornicabras, etc) y perenne (encinas, alcornoques, pinos, madroños, etc.). Otro de los atractivos de esta época del año es la gran profusión y variedad de setas comestibles existentes, resultado de la diversidad de ecosistemas comentada anteriormente, encontramos desde la exquisita seta de los césares (Amanita cesarea), pasando por boletus, níscalos, champiñones silvestres, pie azul, hasta los enormes parasoles.

INVIERNO: Los inviernos, de clima bastante suave, invitan al recogimiento y al descanso, huelen a humo de las chimeneas y son ideales para largas tertulias con los amigos al amor de la lumbre o lecturas interminables al sol en los días más cálidos. Espectacular la belleza en días de invierno con niebla o lluviosos, de las pedreras salpicadas de los troncos tortuosos de los robles y cubiertas de musgo de un intenso color verde. Muchas familias escogen esta zona para pasar sus navidades en alguno de nuestros alojamientos rurales, algo que se ha convertido ya en tradición para muchas de ellas ¿por que será….?
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